¡Es imposible que no tengas más imaginación! Da la impresión y que tienes un espíritu exclusivamente práctico.
¿No serás más bien perezosa? La imaginación, ya sea sexual o no, hay que trabajarla, practicarla… Puedes encontrar mil y una formas. Echando un vistazo a libros y revistas, mirando películas, charlando con tus amigas... ¡Sólo hace falta que dejes volar tu imaginación!
Haz un poco de esfuerzo y te darás cuenta que tu vida sexual estará mucho más animada. A no ser que tengas miedo de la novedad y que temas correr riesgos. Está claro que resulta más fácil quedarse en su mundo, en el que ya se controla todo... ¡Pero te arriesgas a no degustar otros placeres de la vida!