¡Tienes una imaginación desbordante!
¡Huyes de todo lo convencional y la postura del misionero en la cama te parece tan excitante como una partida de dominó en una residencia de ancianos!
Para ti el sexo rima con la búsqueda de placeres nuevos, en el que todos los sentidos tienen que estar en acción. No dudas en buscar ideas de posiciones o de guiones inéditos... ¡para tu gran satisfacción y la de tu pareja!
Pero procura aprender a canalizar esta creatividad si no quieres pasar por una obsesa sexual... Ello podría provocar que tu pareja temiese no estar a la altura o acabase huyendo, cansado de tanta necesidad de innovar. A veces la rutina, incluso en la cama tiene su lado bueno y se puede transformar en un magnífico momento de sensualidad. ¡Haz la prueba por una vez!