Tener fantasías es algo perfectamente normal. La fantasía más extendida es simplemente la anticipación erótica: imaginar lo que puedes hacer con tu pareja, los besos, las caricias que podéis intercambiar. Si sientes necesidad de tener fantasías, lo ideal es recurrir a cosas que habéis hecho juntos o que te gustaría hacer con él... Así, vuestras fantasías os acercarán el uno al otro.