Durante una felación, algunos hombres piden a sus parejas que se pongan de rodillas y les sujetan la cabeza para marcar su ritmo. En general, suele resultar extremadamente desagradable para la mujer, quien se siente humillada y en ningún caso una amante que comparte un momento de amor con su pareja. No dudes en negarte a realizar todo aquello que te resulte desagradable y te haga sentir mal.