Es la misma cantinela de siempre: el que esperar puede, alcanza lo que quiere… Eso está bien, pero sobre todo corres el riesgo de que otra que no se haya planteado tantas cosas te robe el “fichaje”. Consecuencia: te vas a pasar la noche tildándole a ella de provocadora y a él de cazurro. No es de lo más sexy, ¿no?