Vale, tienes la impresión de que sólo te mira a ti y de que lo tienes ya en el bolsillo. Pero él no viene a verte: puede que haya un motivo. Y ¿si no se trata sólo de que sea tímido? Y ¿si en realidad a quien miraba era a tu amiga? En resumen, si das el primer paso, puedes correr el riesgo de hacer el ridículo.