Le has estado rondando toda la noche. Una sonrisita por aquí, una mirada furtiva por allá… Cuando has bailado, ha sido solamente pensando en él; pero no le has dirigido la palabra en toda la noche. Has esperado a que lo hiciera él y, cuando finalmente has visto que se acerca a ti, se te acelera el corazón… y dando el primer paso nada de esto ocurriría. ¿Qué les contarás a tus amigas?