Olivia, 31 años, Madrid
Hace dos años me fui de vacaciones con mi prima. Yo salía de una ruptura y ella me pidió que le acompañara. Se iba de acampada libre con todos sus amigos, y era lo que yo necesitaba exactamente.
Cuando llegamos, en seguida me fijé en Roberto, el chico guapo del grupo. Evidentemente, no era la única que se había fijado en él. Todas las chicas le rondaban sin que ninguna se atreviera a lanzarse. Le llamaban el “inaccesible”. Pero yo no tenía nada que perder.
Le ataqué de frente. Fui a su tienda de campaña de noche y nos besamos y… eso es todo. Al día siguiente yo hice como si nada hubiera pasado. Y por la noche volví a su tienda. En resumen, conseguí volverle loco. Olvidé un poco mi historia y sobre todo gané el respeto de las amigas de mi prima… cuando les conté que ¡no era para tanto!