No eres nada exigente con tu pareja por miedo a perderlo. Te dejas llevar por la relación, según la manera de actuar de tu chico. Dejas incluso a un lado tus propios deseos y estás dispuesta a aceptarlo todo. Estás en una relación dominante-dominado y acumulas las frustraciones sin decir ni una palabra.
Nuestro consejo: ¡Reacciona! Haz balance de lo que esperas realmente de una relación sentimental. Si tienes la impresión de sacrificar todos tus deseos por miedo a perderlo, habla con tu pareja y trata de reequilibrar vuestra relación. No debes tener miedo de expresar tus deseos.