Algo que no tenga nada que ver con el baño de los niños, las compras del sábado o hablar de las facturas. Se trata de organizar una pequeña cita regular, agradable y sólo para los dos. Cada primer jueves por la noche del mes, ¡salís juntos! No importa a dónde: al restaurante, al cine, a una exposición nocturna, un paseo a la luz de la luna…
Cada uno de los dos se preocupa por organizar un plan que proponerle al otro. Si uno de los falla, tendréis que buscar otra noche y tendrá un pequeño castigo: fregar, revisar las tablas de multiplicación de los niños, organizar la despensa…
Es indispensable que reservéis tiempo sólo para los dos. También podéis organizar una cena a la luz de las velas, cocinado en casa, una noche de masajes con un entorno adecuado…
Para los que se lo puedan permitir, pueden contratar una niñera para esas noches o si no, os turnáis con los vecinos: ellos se encargan de tus hijos una vez al mes y vosotros de los de ellos cuando ellos quieran: ¡y salís todos ganando!