Para mejorar su sexualidad, un gran número de hombres tienen tendencia a llevar al extremo su tensión muscular. Algo completamente contra-productivo. Contraer los músculos de los glúteos puede dar una impresión de poder, pero en realidad, tiene tendencia a disminuir la erección (la sangre, en lugar de dirigirse hacia el pene se queda en los músculos de los glúteos) y a demás, tiende a acelerar la eyaculación. Por ello, es preferible relajar estos músculos durante el acto amoroso. Y aguantarse, para prolongar el placer.
François Parpaix médico sexólogo en Évian.