Es frecuente que una mujer tenga miedo de no ser lo bastante guapa, lo suficientemente bonita como para que la deseen. De hecho, cuando un hombre se encuentra en la intimidad física con una mujer, desnuda, muy cerca de él, para él ella siempre es la mujer más bella del mundo. El hombre se deja tocar, emocionar por la intimidad, en la que se incluyen los defectos. Mostrarse a la pareja en su vulnerabilidad es un bonito regalo; Y tener conciencia de ello permite olvidarse de sus complejos para disfrutar de estos maravillosos momentos.
Dr Catherine Solano, médico sexólogo en París y autora del libro " Sexo-Ados" . Marabout.