Un juego muy excitante consiste en divertirse realizando una pequeña fantasía sexual, que no comporte ningún riesgo y simplemente para reírse. Por ejemplo, una pareja puede decidir salir a tomar algo sin que la mujer, o incluso ninguno de los dos, lleve ropa interior. Será un secreto compartido, que procura intimidad y la excitación que resulte de ello permitirá augurar como continuará la noche.
Dr Ghislaine Paris, médico sexólogo.