Para un hombre no es fácil tener un descenso de erección. En términos de identidad masculina, esta situación resulta muy difícil de aceptar, asimilar o vivir para un hombre. Una mujer que lo comprende, puede infundirle confianza, desdramatizando, actitud que resulta extremadamente positiva para su compañero. A veces, basta con decirle : « tenemos todo el tiempo del mundo... hoy o en otra ocasión… »
A demás, es agradable que una mujer sepa acariciar a su compañero en otras partes del cuerpo que no sean el sexo, como puede ser los alrededores del mismo: los testículos, los muslos, sin concentrarse únicamente en el pene.
François Parpaix médico sexólogo en Évian, autor del libro « Pour être de meilleurs amants » (Para ser mejores amantes).