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Como ya se ha comentado antes, no existe ninguna ley que prohiba una relación sentimental entre compañeros de trabajo. Sin embargo, es posible que despidan a un empleado si se demuestra que esa relación ha perjudicado a su trabajo. Pero a pesar de que estas relaciones no están oficialmente prohibidas, rara vez se consideran bien vistas por la dirección y los compañeros de trabajo.
Una situación compleja
En el caso de que uno de los dos tortolitos tenga un puesto superior directo, la situación puede incluso hasta complicarse. La dirección podría pensar que el/la “superior” ha abusado de su posición. La expresión “acoso sexual” no tardará mucho en salir y, hasta cabe la posibilidad de que la “víctima” le denuncie si la relación termina en ruptura… Cada pequeño detalle de falta de objetividad y las posibles promociones del querido/a subalterno se analizarán con lupa tanto por parte de la Dirección de recursos humanos como… por los empleados.
Pero, ¡¿por qué me han trasladado?!
No es nada raro que los Romeos y Julietas que trabajen en el mismo departamento sean trasladados a otro. Para evitar ese tipo de disgustos, se aconseja a los trabajadores enamorados que sean lo más discretos posible y de no descuidar ningún detalle profesional para no dar pie a críticas o “castigos”.