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Evita los problemas
A pesar de que sea agradable hablar con tu pareja de los últimos cotilleos de la empresa, no tienes que caer en la trampa de enfocar tu relación en el entorno laboral. La otra persona tiene una personalidad, gustos, costumbres fuera del ámbito laboral.
Descubre cómo es él de verdad durante el fin de semana: dudabas de que detrás del Señor Director de ventas, muy sexy con su traje tres piezas, bien afeitado y su labia, se escondiera un aficionado de la ropa interior agujereada, del tunning y callado como una tumba hasta que termine el partido de fútbol. ¡El desengaño puede ser brutal! Es entonces cuando te das cuenta que fuera del trabajo no tenéis muchas cosas en común…
Dividir universos
Para que la pareja sobreviva, es indispensable separar bien los entornos: en casa no se habla de trabajo y en el trabajo no se habla de los problemillas caseros. ¡Sería una pena que vuestras noches románticas se transformaran en un ajuste de cuentas sobre el dossier Smith! Y muy peligroso para tu credibilidad profesional ¡que te pusieras a gritar en medio del open-space que el señorito ha olvidado esta mañana bajar la tapa del váter! Sin olvidar la posibilidad de que se cree cierta rivalidad ante un posible ascenso laboral, traslado o aumento salarial. No es tan evidente que seas capaz de perdonar y de felicitar a tu rival de haber conseguido un puesto que tú también querías.