Carolina: “Al principio nos pasábamos el día hablando de trabajo… nos costó desconectar. Pero desde que no nos pusimos de acuerdo con un dossier, ¡nuestras conversaciones comenzaron a ser más apasionadas de lo que eran! Es cierto que también tuvimos que aprender a construir nuestra relación fuera del entorno profesional”.
Sergio: “De hecho, cada uno tuvimos que conocer los límites del otro cuando nos fuimos a vivir juntos. Sólo nos conocíamos profesionalmente. No sabíamos cómo era la otra persona “al natural”, en la vida personal. Hablamos mucho y nos hicimos un montón de preguntas para conocernos mejor en otro ámbito.”