María, 30 años, Toledo
No fueron unas Navidades, si no una maratón. Una prueba de fondo.
Planning: más de 400 km de recorrido, la mitad con nieve; encuentro con mi padre y su nueva pareja; los niños que no paran de gritar; los abuelos que ya están mayores; las barras de foie gras liquidadas una detrás de otra; los juguetes que hay que montar…
Después, tras una noche, a recuperarse y a casa de mi madre esta vez.
Todo en compañía de Carlos, mi nueva pareja, a quien acababa de conocer y alérgico declarado a la multitud, el estrés y el ruido. Pero me juró que le encantaría conocer a mi familia. Incluso recompuesta.