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¿Te acuerdas de la película 40 días 40 noches (gran referente cultural del cine americano), en la que el protagonista se enamora durante el voto de abstinencia de 40 días y 40 noches que había hecho? Para respetar lo prometido, éste se conforma con pasar una flor sobre el cuerpo desnudo de su dulcinea: ¡escalofríos asegurados! Aprópiate la escena y juega con fuego… y con su deseo. Provócale, excítale, estimúlale y para en el momento adecuado.
¿Cómo?
Poneros el desafío de tocaros, de miraros y acariciaros sin llegar a la penetración durante uno o varios días. Podéis utilizar accesorios varios para las caricias como plumas, hielos, geles de masaje o hasta vendaros los ojos para sólo sentir las sensaciones que causan los escalofríos en el cuerpo.
¿Qué te aporta?
Un seductora frustración, tierna y sensual que enseñará a la pareja a controlar la excitación y a escuchar a la otra persona. Este juego es también una manera de recordar la importancia que tienen los preliminares para aumentar el deseo.