 |
El placer también pasa por la cabeza. Todas sabemos que los uniformes excitan. Bombero, enfermera, azafata de vuelo… Déjate llevar por el vicio y el placer disfrazándoos con los uniformes de vuestras fantasías. Como con la apariencia solo a veces no basta, aprovechad la ocasión y dejaros llevar y meteros en la piel del personaje. Ponte a actuar para que el placer dure más y aprópiate de tu nuevo “yo”.
¿Cómo se hace?
El guión es libre, así que ¡eres tú quien tiene que improvisar! Entrevista de trabajo que termina en orgía, el fontanero que busca propina, o una sirvienta pícara... Nota para ellos: limpiar y planchar no forman parte del plan. Podréis improvisar disfraces con lo que tengáis en el armario o, si no, podéis adquirirlos en una tienda. Intenta meterte en el papel e improvisa la llegada, el primer contacto, los primeros roces y las primeras caricias…
¿Qué te aporta?
Una sensación auténtica de cambio de pareja pero sin hacerlo. Se trabaja la imaginación, algo propicio para el placer y una buena dosis de risa.