 © Le Kama Sutra revu et corrigé par les filles
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¿Cómo?
Tú: Tumbada de espaldas, y con las piernas estiradas hacia atrás.
Él: De rodillas, delante de ti, coloca cada una de las piernas sobre los hombros. Sujeta tus caderas y se inclina hacia ti. Sujeta a él, te dejas balancear por ese sensual movimiento de mecedora.
¿Porque está tan bien? Esta postura permite que tu vagina se abra más y que la penetración sea más profunda. Además, las manos quedan libres para poder acariciaros mientras os miráis a los ojos.
El momento adecuado para probarlo: Cuando te sientas flexible para aguantar en esa postura. También es ideal para todas aquellas personas a las que les guste besar en la boca a su pareja en plena acción.
Está bien saber: Como tu vagina está más abierta en esa postura, te puedes divertir contrayendo el músculo pubococígeno durante el acto. Contrae y afloja cuando tu pareja esté en pleno acto de penetración.