 © Le Kama Sutra revu et corrigé par les filles
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¿Cómo?
Él: Elige un sillón o un sofá con respaldo y que tu pareja se siente encima. Sus pies tienen que tocar el suelo obligatoriamente.
Tú: Siéntate encima de tu pareja mirándole a la cara. Eres tú la que va a llevar las riendas del asunto. Túmbate sobre las piernas de tu chico y apóyate sobre tus brazos para guardar el equilibrio. Abre y cierra los muslos para imponer el ritmo que más te guste.
¿Porque está tan bien? ¡Mujeres al poder! Eres tú la que decide el ritmo. Te ofreces a tu pareja sin pudor alguno, ¡una imagen que él jamás olvidará!
El momento adecuado para probarlo: Para las noches en las que no te veas muy bien: un poco de celulitis, el michelín que sale, los pechos doloridos... Un hombre siempre reacciona a los estímulos visuales y esta postura esconde todos los defectillos para dar paso a una anatomía de infarto: vientre plano, los pechos miran al cielo y los músculos del muslo están tan firmes como los de un atleta.
Está bien saber: Si tu chico está concentrado y se siente cómodo, puedes sujetar tus piernas con una mano y acariciarte el clítoris con la otra. ¡Toda una explosión de placer!