Carlos, 26 años, banquero
Está bien que me lo preguntéis, porque tengo algo que decir a las mujeres: dejad de tomároslo todo tan en serio, ¡ya no podemos más!
Las bellezas glaciales y los aires de grandeza, muy al contrario de lo que ellas piensan, no hacen que un hombre se derrita, si no que huyan corriendo. Ya no podemos seguir siendo los únicos que aparentan que todo es perfecto mientras ellas siguen poniendo mala cara.
Ellas también tienen que poner de su parte, mantener una conversación animada, tener sentido del humor. Por favor, dejad de ser distantes ¡y sed más divertidas!