El deseo y el placer son dos emociones liadas entre ellas, pero también muy diferentes. Aunque no sintamos deseo, el placer sexual puede ser muy intenso. Puede que confundas placer y orgasmo. En efecto, la mayoría de las mujeres que sienten deseo, también consiguen placer, pero a veces no llegan al orgasmo. Porque el orgasmo es la manifestación física de que el placer ha llegado a su máxima intensidad. El reflejo de ello es descargar esta tensión a través del orgasmo. Si no consigues alcanzar ese nivel puede significar que todavía puedes llegar más lejos en la intensidad del placer, que tus reflejos orgásmicos no están muy entrenados, que no te dejar llevar para alcanzar el máximo placer, que tu pareja todavía no ha encontrado tu modo de empleo...