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Si, por supuesto. Los estrógenos, las hormonas secretadas en mayor cantidad antes de la ovulación, son muy propicias al deseo. Diversos estudios han demostrado que lo aumentan. Una mujer siente más deseo durante sus momentos de fertilidad, como si la naturaleza hubiera previsto darle ganas de hacer el amor para que se reproduzca. La testosterona, la hormona masculina, también está presente en menor cantidad en la circulación sanguínea femenina. Esta pequeña cantidad es sin embargo muy útil y muy eficaz para estimular el deseo.
Cuando esta hormona es muy baja, el deseo también disminuye. Es lo que se produce cuando algunas mujeres toman una píldora a base de acetato de ciproterona, una píldora contra el acné, que también es una píldora antitestosterona. Existe una hormona llamada prolactina, que es un anti-deseo sexual. Cuando las tasas son elevadas (al principio de la lactancia, por ejemplo, de forma anormal cuando se toman ciertos medicamentos) el deseo se desmorona. El deseo femenino no es por tanto únicamente psicológico, también depende de diversas hormonas.