Lidia:
«Creo que soy una experta en caricias. Cuando conocí a Pedro a los 14 años, me parecía que era demasiado pronto para hacer el amor. El pensaba lo mismo, y esperamos bastante tiempo… ¡4 años!
No creas que nos aburrimos mientras tanto. Hablamos mucho de ello y eso nos unió mucho, incluso más que los besos o las caricias. Las palabras también son pruebas de cariño. Y no me refiero sólo a las palabras de amor, sino al interés que mostrábamos el uno por el otro.
Y poco a poco fuimos descubriendo nuestros cuerpos juntos. No me arrepiento de nada, seguimos juntos y somos muy felices. Me siguen gustando mucho las caricias, los preliminares, y a él también.
Esas pequeñas caricias enriquecieron nuestra vida sexual y seguimos disfrutando de ello.»