Todas nos acordamos de la famosa escena de la película "Cuando Harry encontró a Sally" en la que Meg Ryan fingía un orgasmo colosal en mitad de una cafetería para demostrar a su amigo que, en efecto, las mujeres pueden fingir. En el cine, nos hace reír. Ahora bien, en la vida real... es otra cosa.
El orgasmo es un tema muy recurrente entre amigas, en internet... Hay bastantes más mujeres que tienen (o dicen tener) un orgasmo que las que no lo tienen. Sin embargo... ¿Qué pasa cuando no llegamos? ¿Deberíamos confiarnos a nuestra pareja? ¿Es tan malo fingir?
La sexóloga y psicoterapeuta, A. Héril, nos da las claves para actuar en este terreno tan espinoso.
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