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Cuando hablamos de fingir... ¿dónde está el límite? Mientras finjas sólo puntualmente y esto no te impida llegar al orgasmo en otras ocasiones, no tienes por qué preocuparte. "Sin embargo", precisa la experta, "fingir se puede volver algo sistemático, lo que puede provocar cierto sufrimiento. Este sufrimiento va unido al sentimiento de frustración sexual por un lado y de traición hacia la pareja por otro. Y, en cuanto hay sufrimiento, hay una disfunción que hace falta subsanar. > ¿Qué oculta el problema? Si te sientes frustrada porque estás fingiendo, lo primero que tienes que hacer es preguntarte por qué has recurrido a esta "estrategia".
Se suele responder a dos casos: "mujeres que han conocido el orgasmo, solas o en relaciones anteriores, pero no lo consiguen con su pareja actual, y mujeres que no lo han tenido nunca y tienen problemas de anorgasmia, es decir, que no pueden llegar hasta el final". Cuando se quiere mantener la relación o se teme parecer rara o frígida, fingir parece la mejor solución para salvar la relación. "En el fondo, cuando fingimos intentamos calmar una angustia muy profunda: la de ser abandonados. Estas mujeres suelen creer que si confiesan que no llegan al orgasmo, su pareja podría abandonarles". | ||||||||||||||||||||
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Publicado por La redacción de Pareja
el 31/07/2009 | ||||||||||||||||||||
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Las mejores opiniones de los internautas ¿Y tú? ¿Has tenido que fingir alguna vez?
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