Comer sano es tan importante para nuestro medioambiente como para nuestro cuerpo. Lo primero que debemos hacer es comprar alimentos con el menor embalaje posible, y evitar al máximo las bolsas en las que pesamos nuestras frutas y verduras.
En cuanto a la carne, de todos es sabido que no se debe abusar de la carne roja para nuestra salud. Pero su consumo también es nocivo para el medioambiente. Se necesitan unos 100 000 litros de agua para producir 1 kg de carne de ternera ¡respecto a tan sólo 900 litros para 1 kg de trigo*! Y la producción de ese mismo kilo de ternera genera como media 12 veces más de gas de efecto invernadero que un kilo de pollo **.
Evita también las frutas exóticas en pleno invierno. Las toneladas de keroseno utilizadas para su transporte en avión contienen gases nocivos que acaban en nuestra atmósfera.
En cuanto a las compras, debemos disminuir la utilización de bolsas de plástico y acostumbrarnos a las bolsas reutilizables y los carritos de la compra.