 |
Te encanta ir de tiendas, ¡sobre todo cuando estás un poco depre! Eres de las que no se pueden resistir a quemar la tarjeta cuando te gusta algo. Te resulta imposible esperar a las rebajas: ¡si te gusta lo quieres ya! No importa que estés en números rojos, no te lo piensas dos veces.
Tus puntos fuertes:
Sabes lo que quieres y cuando lo consigues tienes la moral por las nubes. También puedes ser muy generosa con los que te rodean y no miras el precio cuando tienes que regalar algo.
Tus límites:
Tu impulsividad a veces te sale cara… Tu cuenta en el banco suele estar bajo mínimos. Corres el riesgo de endeudarte para satisfacer tus impulsos cuando vas de compras. Lo peor es que a veces puedes arrepentirte de lo que has comprado y te preguntas cómo se te pudo ocurrir comprar algo así...
Cómo comprar mejor:
Cuando vayas de compras, tómate un tiempo de reflexión antes de comprar algo que te gusta. Puede ser un cuarto de hora para una compra pequeña o un par de días para un objeto más caro. Durante ese tiempo pregúntate a ti misma ¿lo necesito realmente? Proyéctate en el futuro con ese objeto: ¿lo utilizarás? Este tiempo de reflexión te guiará hacia unas compras menos compulsivas.