 |
Tienes tendencia a sentir que es culpa tuya cuando hay un problema. Intentas comprender qué has podido hacer o decir mal… Si tu mejor amiga no te llama durante un mes, intentas recordar todo lo que ha podido provocar su reacción: seguro que has debido decirle algo que le ha molestado… ¿Pero cuando? A veces le das tantas vueltas a la cabeza que te quedas en vela toda la noche…
Tus puntos fuertes: Estás atenta a todo que puedes hacer mal, y si es culpa de los demás acabas perdonándoles todo. Necesitas tanto que te quieran que prefieres cargar con la culpa de todo para que el otro se quede tranquilo, lo que hace de ti una persona excesivamente generosa.
Tus límites: Tienes tendencia a acusarte de todos los males, lo que reduce considerablemente tu autoestima. Además a menudo da la impresión que les ofreces la posibilidad que te hagan sentir culpable.
Como mejorar: Utiliza tu autocrítica en el buen sentido, evaluando tus actos, tus pensamientos y tus emociones bajo un ángulo más objetivo: pasa revista a lo que hayas podido hacer mal y haz una lista de causas y efectos. Acabarás por darte cuenta que no eres la única responsable de los problemas.