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Normalmente te gusta vivir de forma relajada. Pero si hace falta, sabes concentrar tus recursos para superar un momento complicado. Así, en los períodos de examen te das cuenta que te concentras para estudiar mucho mejor que de costumbre, como la presión reforzara tu percepción. Si tienes que hablar en una reunión, con el corazón a cien por hora acabas por lanzarte al agua con éxito.
Tus puntos fuertes
Da la sensación que tienes un buen equilibrio. Conoces bien tus cualidades y te reposas en ellas cuando tienes que superarte en los momentos importantes. Una vez que aceptas un reto, consigues visualizarte de forma positiva en el futuro para programar tus éxitos.
Tus límites
Sueles tener un momento de duda cuando se presenta ese tipo de situación: «¿Voy a conseguirlo?» «¿Seré capaz de hacerlo?» Esas dudas son normales pero pueden hacer que salga a relucir tu emotividad si demuestras demasiado tus dudas.
¿Cómo mejorar?
Trabaja tu respiración para regular tu sistema emocional. Sería bueno que aprendieses técnicas de relajación. Ello puede ayudarte a afrontar los momentos de presión con más serenidad.