El nacimiento de un bebé supone un cambio radical en la vida profesional. Según una encuesta del INED y de la DRESS en Francia, cerca del 40% de las mujeres declara que tener un hijo le ha hecho cambiar de estatuto profesional, de horarios o de intensidad del trabajo. Algunas se han tenido que retirar del mercado del trabajo: 57 % de las mujeres dejan su trabajo y 22% reducen su jornada laboral.
Este cambio profesional es sobre todo importante con el nacimiento del primer hijo y se estabiliza con los siguientes. Sin embargo algunas mujeres no están dispuestas a frenar su carrera profesional o a correr el riesgo que un nacimiento la ponga en peligro.