¿Cómo?¿Mimarte? No sabes muy bien que quiere decir… aunque sabes cómo cuidarte y disfrutar, no lo haces lo suficiente… El problema es que piensas antes en lo que les puede gustar a los demás que en lo que te apetece a ti.
Te gusta
Ocuparte de los demás, hacer actividades con la gente que te rodea. Te encanta hacer todo tipo de actividades, pero lo principal es que los demás se sientan felices.
Te resulta tan normal ocuparte de los demás: de los niños, de tu pareja, tus amigos… ¡que a menudo te olvidas de ti! Te cuesta decir “NO” y sueles acabar aceptando o haciendo cosas que no te gustan por darles el gusto a los demás. Párate a pensar, ¿antes no había placeres sencillos que te hacían feliz? Seguro que si…
Nuestros consejos
- Deja de sacrificarte y de vivir las 24 horas del día por y para los demás.
- Intenta pensar si el hecho de estar pendiente de los demás es válido en ambos sentidos ¿La gente que te rodea también piensa en lo que te haría feliz?