 |
Por fin estás de vacaciones, todo va bien, pero… sigues estando a disgusto con tu cuerpo. Todos los años es la misma historia: sueñas con una silueta de portada de revista, y te enfrentas a tus complejos de siempre. Pero eso no es motivo para empezar un régimen draconiano privándote durante todo el verano.
Ponte guapa
Elige un traje de baño que resalte tu físico y esconda esos pequeños defectos o las partes de tu cuerpo que te disgustan. Si tienes mucho pecho, olvídate del bikini en triángulo si luego no dejas de quejarte diciéndote que si tuvieras menos sería mejor. Utiliza accesorios que te den mucho estilo: gafas de sol, sombrero, pareo… Y sobre todo no olvides que hay colores para todos los gustos. ¡A muchos hombres les encantan las curvas generosas! Así que deja de pensar en tu cuerpo, ¡y date un buen chapuzón!
Olvídate de lo que piensen los demás
Olvídate de lo que piensen los demás cuando te ven. Incluso si te observan 30 segundos, se olvidarán enseguida. Haz la prueba: ¿De cuantas personas que observas a lo largo de tu vida te acuerdas al final? La playa o la piscina no es un concurso de Miss. Deja de mirar a los demás como si pasases un casting de modelos y olvida tus propias inhibiciones. ¡Al final del verano te verás mucho más guapa!