Deja de enfadarte por nada. ¿Tu avión tiene retraso? Es desagradable, pero si cedes a la espiral del estrés, todo resulta insoportable. Son cosas sobre las que no puedes hacer nada. En lugar de decirte que las vacaciones empiezan mal, cambia tu forma de ver las cosas. Se más contemplativa, más curiosa y más divertida (¡por ejemplo, ponte a hablar con el viajero que está sentado a tu lado en el aeropuerto!)
Ten una actitud positiva
Si, en lugar de un sol resplandeciente, te topas con 15 días de lluvia, utiliza tu imaginación. Juega con los niños, visita museos, lee o vete de tiendas de vez en cuando. Transforma los problemas en un tiempo de juego. Como hacen los niños.