¡No seas esclava de la limpieza! Estás de vacaciones, y el resto de la familia también, así que es el momento de delegar y pedir que tu marido y tus hijos también participen en las tareas de la casa. Ello no quiere decir que la organización tenga que ser militar. Si todo no está hecho cuando ni como quieres, es inútil que hagas un drama, estáis de vacaciones y por una vez puedes ser menos exigente…
Simplifícate la vida
Para las que les gusta cocinar, preparar la comida será la ocasión de compartir un buen momento en familia. Pero si no te gusta, admítelo. ¡Eso no quiere de decir que seas una mala madre! Haz buenas ensaladas, compra un pollo asado, pizzas, bocatas, frutas o helado para el postre ¡y listo!
Para cenar, deja que él se ocupe de la barbacoa y de vez en cuando siempre es un placer cenar fuera.