Cada uno pasa las vacaciones como más le apetece. Los deportistas aprovechan para practicar su deporte preferido, mejorar su nivel de tenis o prolongar su footing… Y los sedentarios, no hablemos de deporte, sino más bien ejercicio...
Gestos sencillos
Estirarse en la cama por la mañana y hacer algunos movimientos de rotación de la cabeza por ejemplo, es bueno para los músculos de la espalda. Además puedes empezar nadando 10 minutos el primer día, un quarto de hora el segundo y media hora al cabo de una semana. Hazlo de forma progresiva. Piensa también en dar paseos por el campo y la playa, una escapada en bici y no olvides beber mucha agua y respirar correctamente.
De esta forma evacúas progresivamente el estrés, mejoras la calidad de tu sueño y regresas de las vacaciones tonificada y llena de energía. Estarás radiante y en forma.