No hay un lugar que acabe tanto con tus fuerzas a diario que los centros comerciales y los hipermercados. Se parecen todos. Si no pasas las vacaciones en un hotel, no te quedará más remedio que hacer las compras.
Llena el frigo el primer día par no tener que pasar el tiempo en el supermercado. Puedes comprar los productos frescos en el mercado. Ir a la compra en bici y elegir lo que más te apetece es una buena forma de hacer que las compras se conviertan en un momento agradable.
Siempre que puedas, evita coger el coche para las distancias cortas. No sólo disfrutarás más de la naturaleza, sino que además evitarás los atascos. Ya sabes, más paseos, más bici y menos coche.