Buen presupuesto
No hay unas buenas vacaciones sin un buen presupuesto. Atención, ello no quiere decir que tenga que ser un gran presupuesto. Tienes que tener en cuenta tres parámetros: tus medios, tu destino y tus aspiraciones. Lo más importante es adoptar una actitud coherente. En vacaciones, todo suele ser más caro, así que es inútil que te pases el tiempo jugando al “precio justo”.
Calcula tus gastos
En temas de presupuesto, evita pegarte la buena vida durante la primera semana si luego significa que te tienes que privar al final de las vacaciones porque has gastado de más. Piensa en fijarte prioridades, sería una lástima pagar un dineral por una hamaca y una sombrilla todos los días en la playa, si después no tienes dinero para irte a un buen restaurante o hacer ese curso de submarinismo que tanto te apetece.