El futuro profesional es algo serio, y parece que todo el mundo tiene algo que opinar al respecto. Entre los padres, sea cual sea la edad que tengamos, que se aterrorizan ante la idea de que podamos volvernos a quedar sin trabajo, la pareja que tiene miedo de tener que entretenernos, y las amigas que nos invitan a que nos unamos al clan de las amas de casa, no es fácil tener todo en cuenta. Por esta razón, muy a menudo es necesario recurrir a organismos neutrales y competentes en la materia.
Para aquellos que no sepan en qué situación se encuentran y quieren cambiar el rumbo, está el balance de competencias. Con la ayuda de un profesional, evaluamos los conocimientos, experiencia, competencias adquiridas, gustos, deseos y ambiciones. De hecho, este “inventario” profesional nos permite tenerlo más claro y elaborar finalmente un proyecto. Es posible realizar uno sea cual sea la situación: ya seas asalariada en una empresa o estés buscando empleo.