Si en pintura, los arrepentimientos del artista a menudo gozan de gran consideración y son objeto de muchas especulaciones, con los tatuajes ¡no ocurre lo mismo! Los cambios de opinión o el remordimiento se pagan caro. La piel no es un lienzo… Afortunadamente existen alagunas soluciones menos radicales que las intervenciones a menudo utilizadas como el injerto de piel o una dermo-abrasión, que lija la epidermis.
Laser: puede eliminar progresivamente un tatuaje rechazado. Pero la operación puede ser larga y bastante dolorosa según el tamaño, los colores y la impresión del dibujo.
Retoque: algunos tatuadores intervienen directamente en el tatuaje para modificarlo. Se puede añadir un motivo para tapar un nombre, por ejemplo.
Maquillaje: Si quieres camuflar temporalmente el tatuaje, existen unas bandas que cubren por completo el tatuaje y con el mismo tono de piel. Normalmente se utilizan para tapar cicatrices.