 |
Eres capaz de ponerte en lo peor, pero, a menudo, estás dispuesta a creerte lo mejor. Eres sincera en tus relaciones y odias que te decepcionen. Resultado: cuando tus antenas te alertan, despliegas todas tus armas, pero al final, prefieres restarle importancia. Tu carácter conciliador te permite realizar el esfuerzo necesario para mantener el equilibrio en tu pareja y evitar todo tipo de amotinamientos en el trabajo. Pero también pasa que a veces no escuchas demasiado.
Cuando tu pequeña voz interior te anuncia una mala noticia o te pide que prestes atención, temes que tu mundo se tambalee. ¿Cómo reaccionas? Como si nada hubiera pasado, o bien, exagerando tanto hasta que la situación ya no es creíble.
Eres muy afectiva y te asustan las realidades que puedan hacerte daño.
Nuestro consejo: Como te falta confianza en ti misma, puedes dejar pasar por alto algunas oportunidades que estaban hechas para ti. Para ver las cosas con un poco más de objetividad, pregúntate qué pasaría si las cosas fueran realmente diferentes. Descarta las preguntas que te vienen espontáneamente y busca en ti los recursos para ver la vida de otra manera. Aprende a observarte a ti y a los demás desde otro punto de vista nuevo, y a reaccionar de diferente manera.