Samuel Lepastier, psiquiatra, explica:
Hay una búsqueda de reconocimiento evidente. Como respuesta de un regalo ostentoso, la persona espera cumplidos y declaraciones de admiración. Esta manera de dar es también una manera de asentar el poder o la superioridad. Hasta incluso puede haber un punto de agresividad cuando la otra persona no puede dar ese amor que se le ha manifestado a él (y en público, ¡además!).
Es muy típico de personas que buscan el perdón porque viven en la culpabilidad no estar ahí o de no estar atentos a las pequeñas cosas de la vida cuotidiana.