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Tu estado de ánimo
Estás entusiasmada con la idea de empezar un nuevo año. Tienes un montón de proyectos y nuevas ideas en mente, sientes que este año será por fin “tu año”. Quieres realizarte plenamente pero para ello tienes que ponerte en serio con el piano, viajar más, comer mejor, hacer más ejercicio… en definitiva tendrías que cambiar muchas cosas. Tienes muy buenos propósitos y conoces bien estos periodos en lo que empiezas todo desde cero… de forma virtual.
Ten cuidado…
A pesar de tu entusiasmo y de tu energía te arriesgas a desencantarte muy rápidamente, digamos de aquí… a finales de febrero. Porque de querer hacer tantas cosas, podrías cansarte enseguida. Y es normal, porque no se puede hacer todo al mismo tiempo y porque además tienes tendencia a confundir las ganas de hacer cosas con los verdaderos proyectos: lo virtual y lo real.
¿Qué tengo que hacer?
Párate a pensar en cuales son tus prioridades y quedarte con una o dos buenas ideas que realmente te interesen y que podrás hacer que se conviertan en realidad. "Imagina el objetivo y construye el camino para conseguirlo", aconseja Bruno Koeltz, psicoterapeuta. ¿Cómo? Pensando en etapas concretas y realistas.