 |
Tu estado de ánimo
Has decidido ponerte en modo “pausa”. Disfrutas del privilegio de estar rodeada de personas que te quieren y compartes con ellos tus momentos de felicidad. Tienes la suerte de estar en un entorno afectivo en el que te puedes refugiar, no sientes la necesidad de hacerte preguntas metafísicas y vives plenamente el momento presente.
Ten cuidado…
Puede que te sientas a gusto sin hacer gran cosa, pero procura que no se acabe convirtiendo en un refugio que te mantenga alejada de tus responsabilidades. De tanto encerrarte en tu mundo te arriesgas a no saber por dónde seguir y podría costarte mucho salir de la cama por las mañanas…
¿Qué tengo que hacer?
Tienes la suerte de que te mimen, aprovecha las buenas ondas que te envían quienes más te quieren para hacer un pequeño balance sobre como ha sido el año pasado y cargar las pilas para empezar el año con buen pie. No esperes a entrar en la cuesta de enero para hacerte todas estas preguntas, anticipa tu regreso a la normalidad. “Y pregúntate en qué medida puedes dejar más sitio a quienes te rodean en tu vida diaria”, aconseja Bruno Koeltz.