Objetivo: Hacer que destaque el trabajo y las propias cualidades. Dejar a un lado el estatuto de simple espectadora y demostrar que también puedes ser “actriz”. Además es una forma de demostrar que también eres capaz de hablar en público.
¿Cómo hacer? Toma la palabra cuando tengas algo interesante que aportar, más que una opinión personal. "La idea es aportar contenido, mayor riqueza al debate", explica Armand Mennechet. Y la mejor manera para ello es prepararse. El día anterior trabaja sobre una intervención corta y pertinente sobre el tema que se vaya a tratar en reunión: "Se puede prever por ejemplo un punto de actualidad con respecto a una ley que acaba de ser votada ", propone el consultor.
Errores a evitar: Monopolizar la reunión durante 10 minutos, preguntar por preguntar sólo para mostrar que existes. Hay que evitar opinar por todo sin saber de qué se habla, sobre todo si no te lo piden.