Objetivo: Poner de manifiesto la resistencia al estrés y a la presión. Mostrar a tus jefes tus cualidades para hacer frente al estrés.
¿Cómo hacer? Cuando sientas que la presión aumenta y puede provocar un conflicto, mantén la sangre fría. El primer reflejo es salir de la estancia, ir al baño o beber un vaso de agua y respirar hondo. Deja pasar 5 minutos para relativizar y una vez que te hayas calmado vuelve al despacho para decir lo que tengas que decir. "Permite dialogar con más calma", explica A. Mennechet.
Erorres a evitar: Censurarse y guardarse para sí lo que hay que decir. "Controlar los nervios no siguinica tener que callarse. Al contrario hay que aprender a decir las cosas manteniendo la calma." Ser franco es esencial.