Objetivo: Valorar tu sentido de la iniciativa y tu capacidad de impulso. Muestra a tus jefes que en el trabajo piensas más de forma “colectiva” que “individual”. Además se incita a que el equipo progrese y se mejore el funcionamiento de la empresa.
¿Cómo hacer? Estar a al escucha de los compañeros de trabajo. En función de sus necesidades se puede hacer que puedan beneficiarse de la experiencia obtenida en una formación o en una anterior experiencia profesional. "Dar un contacto a un compañero que necesita un nuevo cliente, compartir métodos de trabajo", sugiere A. Mennechet. Se puede proponer crear un planning de reparto de tareas en el cual cada uno indicará el avance de sus proyectos.
Errores a evitar: Convertirse en la "sábelotodo" del equipo. Olvida las frases de estilo: "¡Si no te organizas más no me extraña que pierdas tanto tiempo! Yo que tú lo haría así". ¡Ir de listilla acabará agobiando a todo el mundo!