Sergio era mayor que mi pareja y más seguro. Le volví a ver varias veces. Conocía mi situación y estaba dispuesto a aceptarme con mi bebé. Me dije que todo sería más fácil con él. Así que dejé a Enrique. Me fui a vivir sola mientras esperaba a irme a vivir con Sergio.
Ahora es demasiado tarde
Dos meses más tarde, la sorpresa: por casualidad di con un mail de Sergio y me enteré que estaba casado. Tenía dos hijos que vivían a 600 km. Más tarde me enteré que había venido a Madrid por su trabajo y que me había camelado. Por su culpa eché toda mi vida a perder. He dado a luz a un chiquillo que nunca conocerá a su padre porque Enrique se niega a volverme a ver. Daría todo lo que fuera por volver atrás.